Habíamos pedido a la gente de buena voluntad de la parroquia y del pueblo de Cyankongi de venir a echar una mano en la labor de desborozar el terreno que va a ser construido. Y el sábado pasado acudió mucha gente ha acudido con entusiasmo. El trabajo que pensábamos que iba a tardar y necesitar mucha mano de obra, fue liquidado en dos días. El interés que mostró la gente colaborando ha manifestado necesidad y urgencia que había de tener una escuela cerca.
Mientras estaban trabajando en el desbroce, llegó un camión con el material de construcción y espontáneamente todo el mundo empezó a aplaudir lleno de alegría.
Sólo nos queda manifestar nuestra actitud de agradecimiento a tanta gente que ha hecho que todo esto sea posible y nos sigue sosteniendo en esta buena obra.
